C. J. O. MADRID - Sábado, 06-09-08
No es un juego de palabras gracioso ni una broma de mal gusto. Llamar «cerdos» a las economías de Portugal, Italia, Grecia y España, -PIGS en su acrónimo en inglés- va más allá y atenta contra la dignidad de ciudadanos, políticos y empresas. Así lo ha visto la Asociación de Directivos de Comunicación (Dircom), que ante tal abuso ha enviado una carta al «Financial Times» expresando su malestar por el artículo publicado el pasado lunes, en el que usaba ese adjetivo «despectivo y denigrante» para hacer referencia, entre otros, a nuestro país.
«No es un hecho aislado. No diría que es una campaña de desprestigio, pero hay una recurrencia a calificar de forma peyorativa a la situación de la economía española, que por otra parte no difiere mucho de la de Reino Unido», afirmó José Manuel Velasco, presidente de Dircom, al diario ABC. «Hemos respondido para defender la imagen del país y de todos sus agentes económicos», continuó Velasco, y afirmó que la respuesta del periódico británico se ha limitado a un comentario del co-editor de la columna en el que se sorprende por la reacción que ha habido en España.
El artículo que llevaba por título «Cerdos en la mugre» ha sorprendido por venir de un diario habitualmente serio y riguroso, lejos de la tradición sensacionalista de los tabloides británicos.
Fuente: ABC
Nota: Este artículo es en ocasión de uno publicado por Financial Times y que colocamos en una traducción libre tomada del Blog Se Puede Vivir Mejor?. Esta es la noticia:
"...A partir de ciertos países obtenemos emocionantes acrónimos, al menos en los círculos financieros (áreas con economías parecidas).
Del rápido crecimiento de Brasil, Rusia, India y China, por ejemplo, sacamos al conjunto BRICS (las siglas de cada país). Iniciales que suponen un crecimiento sólido.
Otros países son menos afortunados. Podemos tomar Portugal, Italia, Grecia y España, y obtendríamos PIGS (Cerdos). Se trata de una designación peyorativa, pero con una gran verdad. Hace ocho años, los “PIGS” realmente volaron. Sus economías se dispararon tras unirse a la zona del euro. Las tasas de interés se redujeron a mínimos históricos y llegaron a menudo a negativos en términos reales. Tras eso les sobrevino un “boom” en la oferta de crédito. Los salarios aumentaron, junto con los niveles de deuda, los precios de la vivienda y el consumo. Ahora los “PIGS” han de volver a bajar a la tierra.
Mientras que el euro está más o menos en equilibrio, a finales de 2007 España y Portugal tenían un déficit en cuenta corriente equivalente al 10 por ciento del PIB. Grecia, por su parte, tenía la friolera de 14 por ciento, mientras que el déficit de Italia fue relativamente respetable, en torno al 3 por ciento. La respuesta habitual a un enorme déficit por cuenta corriente es una devaluación (hacer la moneda más barata, para que los extranjeros importen y el país exporte más fácilmente, financiando el deficit). Pero los “PIGS” son miembros de la zona euro, por lo que esa ruta está cerrada.
La siguiente alternativa es simplemente continuar igual y financiar el déficit de alguna otra manera. Pero esto es cada vez más difícil en estos malos tiempos para el crédito. De hecho, España puede tener un problema particular. En el pasado, sus bancos han usado una baja calidad de servicio, respaldados por los activos de garantía para recaudar fondos baratos del Banco Central Europeo. Pero el BCE tiene previsto endurecer sus normas de préstamo (En resumidas cuentas, antes nuestros bancos daban crédito tan fácilmente que nos hemos endeudado en demasía, y ahora no podemos tomar medidas para financiar esa deuda por que los bancos lo tienen más difícil para obtener su crédito, nada nuevo bajo el sol).
Queda la última y más dolorosa solución. La competitividad puede ser restaurada a través de una disminución de los salarios reales (mantener los sueldos mientras se incrementan los precios). En otras palabras, una profunda recesión. El signo más dramático de esto puede verse en España, donde la tasa de desempleo aumentó casi un punto porcentual en su conjunto en el segundo trimestre.
Gran Bretaña, enfrentó problemas similares a principios del los 90 cuando fue encadenada a Europa por el mecanismo de los tipos de cambio, la libra esterlina se retiró de la ERC y la devaluación salvó su “salchicha”. Algunos se preguntan ahora si los “PIGS”, como parte del euro, se arriesgan a convertirse en bacón."
Fuente: Se Puede Vvir Mejor?
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