Ignacio Rodríguez Añino* - 10/09/2008
Para los inversores, la intervención del Tesoro de Estados Unidos de las entidades hipotecarias americanas muestra algunos puntos de interés que no deben dejar de lado al manejar su inversión. Eso, si todavía hay algún inversor español que aún tenga alguna inversión en renta variable o fija aparte de los sobre-vendidos depósitos monetarios, que con tanto interés comercializan bancos y cajas de ahorro en nuestro país.
1.- La crisis financiera no ha acabado y su fin todavía no está cerca.
Lo que empezó como una crisis de las hipotecas basura norteamericana no tiene visos de tener el final cerca. Hay una falta de confianza enorme en el mundo acerca de la capacidad de muchas entidades financieras de poder capear la crisis. No se prestan dinero entre ellas. Y por supuesto, no se lo prestan a sus clientes (a los que sí piden que inviertan en depósitos que les ayuden a ir menos al mercado interbancario). ¿Cuando terminará la crisis? Estamos más cerca del final y las autoridades tienen la intención de salvaguardar el sistema financiero
2- Las autoridades monetarias no van a dejar caer una entidad financiera.
Bear Stearns fue el primer banco americano en ser intervenido en Estados Unidos. Anteriormente lo había sido Northern Rock en Inglaterra. Probablemente habrá más. Las autoridades monetarias no quieren ver colas de ahorradores intentando salvar sus ahorros de una debacle tipo la Gran Depresión.
3- Es preferible ser bonista que accionista de las entidades financieras.
O la socialización de las pérdidas. Cuando la Fed, o el Banco de Inglaterra, intervienen una entidad financiera e inyectan una determinada cantidad de dinero en sus balances, están evitando un concurso de acreedores y protegiendo a aquellos que depositaron sus ahorros en el banco. También protegen a los tenedores de bonos de esas entidades y que no van a ver que se suspenden los pagos de los cupones o principal de las emisiones que compraron.
Sin embargo, los accionistas sí son penalizados. Fannie Mae cayó el lunes un 80%, de los 35 USD que valía en enero de este año ha pasado ha cotizar por debajo de un dólar. Lo mismo se aplica a Freddie Mac, a Bear Stearns y a Northern Rock. Yo no compraría hoy muchas acciones de bancos (aunque serán las que más suban cuando termine la crisis.)
Con los diferenciales que existen hoy en los bonos corporativos de bancos de primera línea, creo que estos son una opción muy atractiva para los inversores. Que también pueden comprar un fondo de renta variable corporativa.
4- Es más factible que los tipos se mantengan (EEUU) o bajen (Europa), que suban
Ya lo he repetido en algunas ocasiones, pero no está de más decir que cuando la crisis económica es financiera, ésta es deflacionista por definición. El consumo se retrae porque los clientes de los bancos tienen mucho más difícil el acceso a la financiación de su gasto. Además, cuando el panorama es sombrío, tendemos a ahorrar más para prevenir lo que pueda venir.
Me parece más positiva la actitud de Bernanke y la Reserva Federal, bajando los tipos agresivamente desde el primer momento, que la del BCE, que todavía se tienta la ropa. Estados Unidos saldrá antes de la crisis.
Yo apuesto por los bonos corporativos a corto (sólo el pago del cupón los hace muy atractivos) y por la renta variable americana y por el dólar a medio plazo.
*Ignacio Rodríguez Añino, responsable de M&G Investments en España
Fuente: Cotizalia
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