El presidente de la Reserva Federal considera que los últimos descensos en los precios de las materias primas y la reciente recuperación del dólar van a llevar a una moderación de la inflación. Pero Ben Bernanke también ha advertido de que las turbulencias financieras han comenzado a afectar al resto de la economía estadounidense, creando "uno de los más difíciles" contextos jamás vistos.
"Aunque el funcionamiento de algunos mercados mejoró parcialmente, la tormenta financiera todavía no disminuyó, y sus efectos sobre el conjunto de la economía aparecen en forma de una desaceleración de la actividad y un alza del desempleo", ha estimado el presidente de la Fed estadounidense.
Si a ello se agrega una inflación en ascenso, originada principalmente en el salto de los precios de las materias primas, "el resultado es uno de los contextos económicos y de política monetaria más difíciles que se haya visto", ha señalado Bernanke en un discurso pronunciado durante el tradicional simposio anual del banco central en Jackson Hole (Wyoming, oeste), difundido en Washington.
Más optimista respecto a la inflación
Bernanke ha considerado "alentadoras" la reciente baja de los precios de las materias primas y la "creciente estabilidad" del dólar.
El presidente de la Fed considera que si estos fenómenos se prolongan, "deberían -en un contexto de crecimiento que se mantendrá sin duda por debajo de su potencial durante cierto tiempo- llevar a una moderación de la inflación hacia fin de año y el año próximo".
Bernanke ha subrayado, sin embargo, que las perspectivas de inflación se mantienen "altamente inciertas". Es por ello que asegura que el banco central continuará controlando la situación "de cerca" para actuar "si fuera necesario" para garantizar la estabilización de precios.
El presidente de la Fed ha llamado, además, a reforzar las infraestructuras financieras, principalmente de las instituciones no bancarias, a fin de que no se repita una situación de toma excesiva de riesgos del tipo de la que provocó la crisis actual.
Fuente: El Economista
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