Martes 08 de Julio de 2008
INFOBAEProfesional.com
Según el banco Merrill Lynch, el dato real del Producto Bruto Interno sufrirá rebajas sustanciales. Sus efectos podrían impactar al otro lado del Atlántico
El banco de inversión Merrill Lynch dió por descontado que Estados Unidos ya está en recesión, pero lo peor es que ésto amenaza con cruzar el Atlántico y propagarse a la Unión Europea.
El economista jefe para Norteamérica del banco, David Rosemberg, aseguró que la entrada en números rojos de la mayor economía mundial se produjo "entre octubre y febrero".El economista anticipó que "el dato real del Producto Bruto Interno (PBI) sufrirá revisiones masivas" y que el 31 de julio la Casa Blanca deberá admitir "modificaciones en el PBI del cuarto trimestre de 2007".
El economista jefe para Norteamérica del banco, David Rosemberg, aseguró que la entrada en números rojos de la mayor economía mundial se produjo "entre octubre y febrero".El economista anticipó que "el dato real del Producto Bruto Interno (PBI) sufrirá revisiones masivas" y que el 31 de julio la Casa Blanca deberá admitir "modificaciones en el PBI del cuarto trimestre de 2007".
En este sentido, el analista pronosticó que el sorprendente crecimiento de la actividad económica registrado entre octubre y diciembre (0,6 por ciento) sufrirá rebajas sustanciales.
Además, el especialista del Merrill aseguró que es difícil señalar cuándo terminará este proceso de contracción, aunque calculó que "no será antes de que concluya este ejercicio".
Factores que muestran recesión
Para asegurar todo esto, el analista se basó en la negativa trayectoria del empleo y la actividad: según dijo, EE.UU. tuvo 6 meses consecutivos de destrucción de puestos, que dejaron 468.000 despidos, y menores tasas de ocupación en julio.
Según el experto de Merrill Lynch, "en ningún momento de los últimos 50 años se sucedieron siete meses seguidos de caída de empleo sin que el país haya entrado en recesión oficial".
También Ed McKelvey, analista de Goldman Sachs, coincidió sobre el sombrío panorama del empleo, pero aseguró que la "erosión" del mercado laboral es menos brusca que en anteriores ocasiones.
Las conclusiones de Rosemberg se basaron también en el peso que tienen en el PBI los beneficios corporativos: hoy son del 12,2%, cerca del tope máximo de los últimos 55 años (14%). Si este parámetro supera el 7%, suele coincidir con una recesión.
Peligro de contagio en Europa
Pero lo peor es que este enfriamiento de la economía estadounidense amenaza con propagarse a Europa, en línea con los pronósticos que había hecho el secretario del Tesoro, Henry Paulson.
Esto ya empieza a verse en Inglaterra, donde las cámaras de comercio ya alertaron sobre el "alto riesgo" de contracción de ese país por el súbito descenso de las ventas de servicios empresariales y bienes industriales en el segundo trimestre.
"Nos enfrentamos a un serio problema de recesión", explicó David Kern, asesor de una cámara empresaria, y no dudó en pronosticar "un ajuste de mayor prolongación y más desagradable" que lo anticipado hasta ahora.
El retroceso de los precios inmobiliarios y la retracción del crédito frenó la expansión del PBI británico a niveles desconocidos desde el inicio de los noventa, según los analistas citados por Expansión.
En este contexto, la peor crisis inmobiliaria en treinta años recortó en 34% los beneficios del primer trimestre de la segunda constructora británica más grande, Persimmon, y la obligó a despedir 1.100 trabajadores.
También en Europa el repunte del desempleo es una constante bajo una coyuntura de fuerte debilidad económica, que ya precipitó a Dinamarca hacia la recesión y mantiene a Italia en crecimiento cero.
Así, la germana Siemens planea recortar 16.750 puestos de trabajo y Fiat cerró cuatro de sus seis plantas de producción en Italia entre septiembre y noviembre, afectada por la parálisis de ventas. En este escenario, ningún pronóstico es bueno.
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